¿Qué ocurre cuando los metadatos musicales son incorrectos?
Unos metadatos deficientes no generan un mensaje de error. Generan un pago que va a otra parte, o que no va a ninguna.
Los errores de metadatos fallan en silencio. Nada le avisa, ningún informe se pone en rojo: el uso simplemente se cruza con la obra equivocada, no se cruza con nadie, o queda en suspenso mientras el conflicto espera a que alguien se dé cuenta.
Los cuatro fallos habituales
- Atribución errónea: los ingresos se asignan a otra obra o a otro titular.
- Falta de atribución: el uso no se puede cruzar, así que queda sin asignar.
- Conflictos de porcentajes: los porcentajes reclamados superan el 100% y la distribución se congela hasta que se resuelva.
- Duplicidad: la misma obra existe dos veces con identificadores distintos, lo que parte en dos su historial de ingresos.
Por qué sucede
Los catálogos se construyen a base de adquisiciones, hojas de cálculo, bases de datos heredadas y entrada manual. Los nombres de los autores se transcriben de forma distinta según el territorio. Los títulos llevan sufijos de versión en un sistema y no en otro. La titularidad cambia de manos sin que se avise a todos los sistemas que están más abajo en la cadena.
Cómo es una buena higiene de datos
Un único registro canónico por obra y por grabación. Identificadores tratados como campos obligatorios. Porcentajes que sumen siempre correctamente. Una fuente de verdad escrita para la titularidad, con sus fechas. Y una validación que se ejecute en cada importación, no una vez al año.
Depurar metadatos no tiene ningún glamour, pero es el trabajo de mayor apalancamiento en la administración de derechos: evita la fuga futura en lugar de perseguir la pasada.