Cómo funcionan las auditorías de royalties musicales
Una auditoría de royalties compara lo que debería haberse pagado con lo que se pagó. Esta es la secuencia, los datos que necesita y el aspecto que tiene un resultado realista.
Una auditoría de royalties es una comparación estructurada. A un lado, el uso y los derechos que deberían haber generado ingresos. Al otro, las liquidaciones que usted recibió. El trabajo consiste en lograr que ambos lados sean comparables.
Las cinco fases
- Alcance: elija un segmento del catálogo, un conjunto de territorios y un periodo. Auditar todo a la vez es la mejor forma de que la auditoría se atasque.
- Normalización: consolide los metadatos del catálogo en un único esquema, con los identificadores, la titularidad y los porcentajes resueltos.
- Detección: reúna evidencias de uso a partir de las fuentes disponibles para ese periodo y ese territorio.
- Reconciliación: cruce el uso detectado con el uso declarado línea por línea y clasifique cada diferencia.
- Informe: elabore una lista priorizada de discrepancias, cada una con su evidencia de respaldo.
Qué necesita aportar
Como mínimo: una exportación del catálogo con ISRC e ISWC cuando existan, los porcentajes de autores y editoriales, y las liquidaciones de royalties del periodo revisado. En producción musical, las cue sheets son determinantes. Las carencias no son un impedimento, pero sí condicionan las conclusiones que la auditoría puede alcanzar.
Clasificar las discrepancias
No toda diferencia es una reclamación. Una auditoría útil separa la infradeclaración confirmada de los casos ambiguos y de las diferencias que se explican por condiciones contractuales o por desfases en la declaración. Presentar las tres cosas como una sola cifra es la forma más rápida de que una auditoría pierda credibilidad.
Resultados realistas
Algunos hallazgos se traducen en ingresos recuperados. Otros se traducen en correcciones de metadatos que evitan que la misma fuga se repita, lo que a menudo vale más con el tiempo. Y algunos acaban explicándose por condiciones que usted había olvidado. Los tres son resultados válidos.
Ninguna auditoría puede garantizar la recuperación. Que una discrepancia se pague depende de las evidencias de titularidad, de las normas de declaración de la organización correspondiente, de la práctica de cada territorio y de sus contratos.